Un grupo de científicos que investigaba por qué la esclerosis múltiple puede suspenderse cuando una mujer está embarazada informó que una hormona relacionada con la gestación ofrecería una enorme esperanza para el tratamiento de la enfermedad neurológica.
Los investigadores de la University of Calgary dijeron que un estudio que incluyó a ratones demostró que una hormona llamada prolactina impulsa la producción de mielina, una sustancia grasa que aisla las células nerviosas del cerebro y la médula espinal.
Los expertos creen que en los pacientes con esclerosis múltiple el sistema inmune, que normalmente protege al organismo, ataca la mielina que cubre las células nerviosas, lo que provoca una pérdida cada vez peor de la sensibilidad y el movimiento. Esa pérdida puede causar una incapacidad menor o grave.
El daño puede perjudicar las señales nerviosas que gobiernan la coordinación de los músculos, la fuerza, la sensibilidad y la visión. Por el momento, no existe cura para la esclerosis múltiple (EM).
El estudio, publicado en Journal of Neuroscience, indicó que la prolactina podría ser usada en las personas para reparar el daño causado por la EM y mejorar sus síntomas.
Los ratones preñados tenían muchas menos células productoras de mielina, conocidas como oligodendrocitos, que los roedores femeninos vírgenes de la misma edad, reveló la investigación.
Los investigadores destruyeron la mielina alrededor de las células nerviosas, tal como sucede con la esclerosis múltiple.
Dos semanas después, los ratones preñados tenían dos veces más mielina que los otros roedores. Cuando los científicos inyectaron la prolactina en los ratones no embarazados, su mielina se reparó de manera similar.
"Las implicancias son que la prolactina sería una molécula que puede ser testeada en los pacientes con EM para estimular la reparación" de la mielina, dijo en una entrevista Samuel Weiss, director del Instituto Cerebral Hotchkiss de la University of Calgary y autor del estudio.
La prolactina, que aumenta en el organismo durante la gestación, está involucrada en la estimulación de la producción de leche, entre otras cosas.
Weiss dijo que cree que se necesitan uno a dos años más de estudios en animales antes de probar la prolactina en seres humanos con esclerosis múltiple.
ESPERANZA
William McIlroy, asesor médico de la Sociedad de Esclerosis Múltiple de Canadá, que ayudó a financiar el estudio, dijo que los científicos saben hace años que durante el embarazo las mujeres con EM experimentan una mejoría de sus síntomas, y que ese beneficio se prolonga hasta dos meses después de dar a luz.
"Luego aparentemente se retrocede al nivel anterior de actividad de la enfermedad nuevamente", dijo en una entrevista McIlroy, quien señaló que la investigación relaciona ese fenómeno con la prolactina y que ofrece esperanzas en el tratamiento de la esclerosis múltiple.
El experto añadió que los resultados del estudio podrían tener consecuencias en otras condiciones neurológicas, como la lesión de la médula espinal.
La esclerosis múltiple interrumpe la comunicación entre el cerebro y otras partes del cuerpo.
La mayoría de las personas que desarrollan la condición experimentan los primeros síntomas entre los 20 y los 50 años. La EM afecta a casi el doble de mujeres que hombres, y su causa no es clara, aunque al parecer contribuirían factores ambientales y genéticos.
Los síntomas iniciales pueden incluir problemas visuales. Muchos pacientes tienen debilidad muscular en sus extremidades y dificultad con la coordinación y el equilibrio, lo que impediría caminar y permanecer de pie.
La esclerosis múltiple puede provocar parálisis parcial o total. Los pacientes pueden experimentar dolor, entumecimiento y hormigueo, junto con problemas del habla, temblores, mareos y fatiga.